Hace tan solo unos días que en España rememoramos la
tradicional festividad de Todos los Santos. Antiguamente era esta una
festividad estrictamente religiosa, relacionada con el recogimiento y las
tradicionales visitas a los cementerios.
El único
negocio de estas fechas estaba en la venta de arreglos florales y o en las
pastelerías, con eso de adquirir algún dulce apetecible que alegrara esta
triste época.